El reto
Diseñar un cocktail íntimo para 60 personas donde la gastronomía acompañara una actuación en directo sin competir con ella: servicio discreto, tiempos precisos y un menú que se disfrutara de pie.
La propuesta
Montamos estaciones de canapés y platos calientes fáciles de compartir, con un flujo de sala que respetaba los bloques del espectáculo. El servicio se organizó en oleadas para no interrumpir la escena.
El desarrollo
Coordinamos cocina, sala y timing con el equipo artístico. Adaptamos alergias sobre la marcha y mantuvimos el ritmo hasta el cierre, con recogida silenciosa tras la última pieza.




