El reto
Acompañar la cena anual de una empresa con 250 asistentes en Madrid: volumen alto, tiempos de protocolo y una experiencia gastronómica que se sintiera cuidada, no industrial.
La propuesta
Combinamos recepción con cócteles, estaciones de producto y servicio de sala en mesa. Definimos un plan operativo compartido con el venue y el resto de proveedores para cuadrar discursos, platos y cambios de escena.
El desarrollo
Desplegamos equipo de barra y sala, coordinamos alergias y menús especiales, y mantuvimos el ritmo del programa sin colapsar accesos ni cocina. El cierre incluyó recogida ordenada al finalizar el evento.




